Un cantor de tangos hace dedo en una ruta argentina. Una rubia se apiada de él y lo invita a subir a su Peugeot. En tiempo récord, la pareja intima y se quedan dormidos. Son sorprendidos por un plato volador, que se posa sobre el automóvil con su conductor dormido en su interior. La siguiente escena ya es en Madrid. ¡El automóvil había sido teleportado! Allí, el cantante descubre que su chica fue sustituida por una extraterrestre. Ellos están aquí, y vinieron a buscar al gen de un argentino haragán para mejorar a su raza, demasiado laboriosa.
0 comentarios:
Publicar un comentario