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lunes, mayo 30, 2011
jueves, mayo 19, 2011
De Serbia a Turquía, en un par de días (II)
¡Adana! la ciudad de los nuevos amigos y una de las mezquitas más bonitas que conozco.
Un par de días antes de salir de Serbia, había dejado en facebook un mensaje un poco ambiguo avisando que iba a necesitar un lugar donde quedarme en Adana, confiando en que mis amigos lo leerían... pero olvidé etiquetarlos :P En resumen, llegué a la estación con la idea de llamarlos pensando que podrían estar advertidos de mi posible visita.
Lo de llamarlos no era porque tuviera teléfono precisamente, sino que tenía un sistema mágico para hacer que ellos me llamaran: un texto copiado en turco pidiendo al que lo leyera que hiciera una llamada perdida y que mi amiga lo llamaría luego :) El tren había llegado con bastante retraso (después de las 22 horas), y costaba un poco acercarse a cualquiera a mostrarle la nota de pedido de auxilio, pero logré dar con un joven que llamó, y luego recibimos la devolución de llamada, con la turca incrédula (repitiendo "i can't believe it") de mi presencia en la ciudad :P
Conocía el camino a la casa de la pareja, y llegué transpirado (casi dos días de viaje) y con hambre, para sorpresa (¿buena? ¿mala? :D) de ellos. Me alimentaron convenientemente y tuve que contarles la historia de mi regreso :)
Existía la posibilidad de salir el día siguiente hacia mi destino final, pero decidí pasar un día con ellos (y cocinarles ;). Encontré una combinación de trenes que no aparecía en los horarios que se consiguen en la estación, y que me llevaba, vía Malatya y en poco menos de un día de viaje, hasta Batman. Pero no me quisieron vender el (los) boleto(s) antes del día de salida.
Fuimos a comer a casa de los padres de ella, y hubo plato típico turco adaptado para vegetarianos :D También un poco de risas (siempre hay risas ;), y cuando el padre de S se enteró del motivo de mi regreso, me aconsejó casarme con la chica por la cual estaba viajando y quedarme en Turquía :P, hasta que se enteró de que ella no era turca. Creo que lo voy a pensar... Al parecer los turcos quieren el mejoramiento/empeoramiento de la raza ^^
Al día siguiente la despedida fue menos emotiva que la primera vez, porque tuve que despertarlos antes de irme. No me reclamaron nada, pero no se veían muy despiertos.
Caminando caminando llegué a la estación, y tuve que hacer cola para comprar el boleto, mientras el tren se llenaba, pero mucho. No me quisieron vender el boleto de la segunda etapa del viaje, entonces tendría que volver a hacer señas para hacerme entender en la estación de Malatya (bah, no es para tanto).
El tren iba lleno, pero bien lleno, aunque después de un tiempo de viaje quedaron algunos asientos libres y pude sentarme y descansar. Un señor que viajaba con dos adolescentes me convidó algo a la hora del almuerzo, pero tuve que ser descortés porque no sabía preguntar si era o no vegetariano, y acabé comiendo lo que traía del día anterior.
Horario de llegada oficial: 17 hs., horario de llegada real: 19 hs. Además, el tren con el que tenía que combinar se retrasaba unas tres horas, así es que me daba tiempo (quizá demasiado), para recorrer la ciudad, y tratar de encontrar algo más para comer... kek! (y alfajores) :D
No hubo mucho más para ver en la ciudad, de hecho parecía que hubieran estado en guerra hasta hace poco por unas obras que se estaban haciendo; volví a la estación y acomodé un poco las mochilas, mientras me aburría como una ostra sin tener nada para leer. También aproveché para hacer uso del baño, ya que el cobrador no se encontraba :P
El tren siguiente llegó con aún más retraso del esperado, pero el vagón que me tocó iba prácticamente vacío, lo que me permitía usar dos asientos para dormir. En el asiento que me tocaba oficialmente alguien se había dejado olvidado un libro de física en turco (bastante gordo), que casi casi me quedo de souvenir, pero que fue rescatado por su dueño, o alguien que decía serlo.
El viaje fue bastante aburrido (pero la recompensa iba a ser grande ;D), tanto que me vi tentado a bajarme del tren y hacer dedo los últimos tramos del camino.
Llegamos con retraso a la ciudad, y comencé a caminar hacia la casa de mi host, guiándome por una foto del plano que ella había hecho, foto tomada a un monitor.
Cuando llegué no había nadie esperando, y como no había casi nadie que hablara inglés, por lo visto no me hacía entender muy bien (es mi culpa no saber suficiente turco, debo decir), pero pronunciando el nombre de mi futura amiga logré que me hicieran esperar dentro y hasta que me convidaran té :) Aún así, nadie subía a avisarle que había llegado, y de vez en cuando me iba afuera a mirar por las ventanas por si descubría su balcón ;P
Mientras tomaba el segundo té, se abrió una de las puertas internas del edificio, y apareció una chica con una estufa de pie, que resultó ser ella :)
Un par de días antes de salir de Serbia, había dejado en facebook un mensaje un poco ambiguo avisando que iba a necesitar un lugar donde quedarme en Adana, confiando en que mis amigos lo leerían... pero olvidé etiquetarlos :P En resumen, llegué a la estación con la idea de llamarlos pensando que podrían estar advertidos de mi posible visita.
Lo de llamarlos no era porque tuviera teléfono precisamente, sino que tenía un sistema mágico para hacer que ellos me llamaran: un texto copiado en turco pidiendo al que lo leyera que hiciera una llamada perdida y que mi amiga lo llamaría luego :) El tren había llegado con bastante retraso (después de las 22 horas), y costaba un poco acercarse a cualquiera a mostrarle la nota de pedido de auxilio, pero logré dar con un joven que llamó, y luego recibimos la devolución de llamada, con la turca incrédula (repitiendo "i can't believe it") de mi presencia en la ciudad :P
Conocía el camino a la casa de la pareja, y llegué transpirado (casi dos días de viaje) y con hambre, para sorpresa (¿buena? ¿mala? :D) de ellos. Me alimentaron convenientemente y tuve que contarles la historia de mi regreso :)
Existía la posibilidad de salir el día siguiente hacia mi destino final, pero decidí pasar un día con ellos (y cocinarles ;). Encontré una combinación de trenes que no aparecía en los horarios que se consiguen en la estación, y que me llevaba, vía Malatya y en poco menos de un día de viaje, hasta Batman. Pero no me quisieron vender el (los) boleto(s) antes del día de salida.
Fuimos a comer a casa de los padres de ella, y hubo plato típico turco adaptado para vegetarianos :D También un poco de risas (siempre hay risas ;), y cuando el padre de S se enteró del motivo de mi regreso, me aconsejó casarme con la chica por la cual estaba viajando y quedarme en Turquía :P, hasta que se enteró de que ella no era turca. Creo que lo voy a pensar... Al parecer los turcos quieren el mejoramiento/empeoramiento de la raza ^^
Al día siguiente la despedida fue menos emotiva que la primera vez, porque tuve que despertarlos antes de irme. No me reclamaron nada, pero no se veían muy despiertos.
Caminando caminando llegué a la estación, y tuve que hacer cola para comprar el boleto, mientras el tren se llenaba, pero mucho. No me quisieron vender el boleto de la segunda etapa del viaje, entonces tendría que volver a hacer señas para hacerme entender en la estación de Malatya (bah, no es para tanto).
El tren iba lleno, pero bien lleno, aunque después de un tiempo de viaje quedaron algunos asientos libres y pude sentarme y descansar. Un señor que viajaba con dos adolescentes me convidó algo a la hora del almuerzo, pero tuve que ser descortés porque no sabía preguntar si era o no vegetariano, y acabé comiendo lo que traía del día anterior.
Horario de llegada oficial: 17 hs., horario de llegada real: 19 hs. Además, el tren con el que tenía que combinar se retrasaba unas tres horas, así es que me daba tiempo (quizá demasiado), para recorrer la ciudad, y tratar de encontrar algo más para comer... kek! (y alfajores) :D
No hubo mucho más para ver en la ciudad, de hecho parecía que hubieran estado en guerra hasta hace poco por unas obras que se estaban haciendo; volví a la estación y acomodé un poco las mochilas, mientras me aburría como una ostra sin tener nada para leer. También aproveché para hacer uso del baño, ya que el cobrador no se encontraba :P
El tren siguiente llegó con aún más retraso del esperado, pero el vagón que me tocó iba prácticamente vacío, lo que me permitía usar dos asientos para dormir. En el asiento que me tocaba oficialmente alguien se había dejado olvidado un libro de física en turco (bastante gordo), que casi casi me quedo de souvenir, pero que fue rescatado por su dueño, o alguien que decía serlo.
El viaje fue bastante aburrido (pero la recompensa iba a ser grande ;D), tanto que me vi tentado a bajarme del tren y hacer dedo los últimos tramos del camino.
Llegamos con retraso a la ciudad, y comencé a caminar hacia la casa de mi host, guiándome por una foto del plano que ella había hecho, foto tomada a un monitor.
Cuando llegué no había nadie esperando, y como no había casi nadie que hablara inglés, por lo visto no me hacía entender muy bien (es mi culpa no saber suficiente turco, debo decir), pero pronunciando el nombre de mi futura amiga logré que me hicieran esperar dentro y hasta que me convidaran té :) Aún así, nadie subía a avisarle que había llegado, y de vez en cuando me iba afuera a mirar por las ventanas por si descubría su balcón ;P
Mientras tomaba el segundo té, se abrió una de las puertas internas del edificio, y apareció una chica con una estufa de pie, que resultó ser ella :)
jueves, abril 28, 2011
De Serbia a Turquía, en un par de días (I)
A dos meses de haberse terminado el último viaje de vacaciones, sin haber escrito ni contado nada más que unos pocos correos a los amigos más cercanos, supongo que es tiempo de traer ciertas cosas a la memoria :) En particular una que tiene un poco de significado, ya que resulta ser el viaje más largo (en tiempo) que he hecho, tiempo medido como tiempo viajando quiero decir.
Originalmente pensaba viajar entre Turquía y Armenia, o entre Turquía e Italia, ambas opciones eran posibles unos días antes de comenzar el viaje. Pero resultó que por diversas razones, habiendo pasado ya un mes desde mi llegada a Estambul, aún seguía "plantado" en Turquía. Diez días de haberme quedado en una única ciudad, y un par de días en la carretera (en los rieles estrictamente hablando :P) y aún seguía por ahí. Decidí escapar del país y visitar a un buen amigo de Serbia, de allí seguir camino a Italia o recorrer Bulgaria y Rumania para regresar a Estambul y tomar un vuelo a Italia.
Estando en Serbia, habiendo pasado un par de días espectaculares en compañía de gente que me agrada, ya otra vez cambié de idea acerca de mi viaje, y por causa de una princesita italiana que se encontraba en el este de Turquía en una ciudad llamada como un super héroe multimillonario, pensé en deshacer mi camino y volver al Kurdistán turco. Costó un poco tomar la decisión, teniendo en cuenta que no eran cien kilómetros nada más, pero convencido por unos serbios, una italiana, y el deseo de enfrentar un nuevo reto, finalmente me decidí a hacerlo. Así, con la excusa de una mujer, comenzó un largo viaje no muy lleno de peripecias :D
En principio el plan era ir en tren desde Serbia hasta Bulgaria, luego bus o tren a Estambul, y de allí un viaje en tren de 36 horas (según los horarios que promocionaba compañía de trenes) hasta mi destino final. Pero los hados del tabaco y del tránsito decidieron otra cosa, de lo cual resultó el viaje que en resumen fue más o menos como sigue.
El primer tren, desde una ciudad de Serbia llamada Niš (léase Nish) hasta Sofía, la capital Búlgara, debía tomar unas cuatro horas aproximadamente, pero para empezar llegó con tres horas de retraso a la estación donde debía tomarlo, y luego por culpa de unos contrabandistas de cigarrillos quedó demorado en la frontera por alrededor de tres horas.
En la cabina donde decidí sentarme para viajar viajaba el "jefe" de la banda de contrabandistas :P, que al final fue descubierto junto a una chica que viajaba con él. Sé que era el jefe (o algo así) porque cuando el tren siguió su camino vino el resto de personas involucradas en el negocio a dejar los atados no incautados en nuestra cabina.
El control policial también decidió revisar mi mochila ¡y preguntarme si transportaba marihuana o cocaína! Pero afortunadamente esta vez no transportaba nada de eso ;P
Con tanto retraso, perdí la oportunidad de tomar los primeros buses hacia Estambul, y con ello de tomar el tren que iba directamente hacia Batman. Tuve que cambiar un poco de dinero para comprar el boleto de bus hacia Estambul, y me quedé sólo con un par de monedas búlgaras, apenas suficientes para ir al baño en caso de extrema necesidad.
De Serbia había salido con una especie de pan dulce (I love Pekara(s)!), un par de sándwiches de queso preparados por el amigo serbio, y cinco mandarinas :D Habiendo comido el desayuno en el tren, tuve que matar casi todos los sándwiches en una parada intermedia en Plovdiv, y me resistí a pagar para ir al baño porque quería conservar las monedas para mi colección :P Cuando quise usar el baño del bus, resultó que lo usaban de depósito ¬¬ Al llegar a la frontera con Estambul paramos en un super centro comercial donde por señas tuve que explicarle al que cobraba la entrada al baño que no tenía nada de dinero, el muchacho se compadeció de mí y usó su tarjeta de empleado para dejarme entrar, para regocijo de mi vejiga. Es que de hecho no tenía nada de dinero turco (las monedas de colección no se tocan ;).
Llegamos a Estambul de noche y un poco lejos del "centro" del lado europeo. Digo llegamos porque veníamos charlando con un esloveno que se iba de viaje a la India. Intentando hacernos entender para llegar desde la mega estación de buses hasta algún lugar cerca de "el centro", y luego de más o menos una hora, logramos conseguir un bus que supuestamente nos dejaba no muy lejos de allí.
Mientras caminábamos hacia la costa, comencé a buscar cajeros donde conseguir dinero para pagar el billete de tren, lo cual se puso un poco desesperante cuando luego de tres intentos fallidos comencé a pensar que chau viaje en tren ese día; al ser de noche no había casas de cambio abiertas, y sólo contaba con mi tarjeta para ese tipo de situaciones. Finalmente, cuando ya pensaba que tendría que dormir en algún embarcadero y esperar al día siguiente o algo, la tarjeta funcionó y pude obtener liras turcas.
Habiendo perdido la oportunidad de tomar el tren directo hacia Batman, quedaba la alternativa de viajar a Adana, donde podría visitar a la pareja de amigos que había hecho allí :), pero el caso es que seguíamos caminando y no llegábamos a ningún puerto, las horas pasaban y también la oportunidad de tomar el tren. Llegamos a Eminonu, pero ya no salían ferries, entonces cruzamos el puente hasta Karakoy donde faltaba muy poco para que saliera el último ferry hacia la estación de trenes. Según el horario que tenía en mi poder, estaba a tiempo para tomar el tren a Adana, bajé medio corriendo del ferry y compré mi primer boleto con descuento para profesores (descuento del 20%, en los otros trenes había pagado tarifa general por no saber pedir el descuento), clase pullman; el tren salió apenas media hora después de mi llegada a la estación :)
Veintitrés horas después de subir a este tren, y a cuarenta y tres horas de haber tomado el primer tren en Serbia, estaba en Adana.
Originalmente pensaba viajar entre Turquía y Armenia, o entre Turquía e Italia, ambas opciones eran posibles unos días antes de comenzar el viaje. Pero resultó que por diversas razones, habiendo pasado ya un mes desde mi llegada a Estambul, aún seguía "plantado" en Turquía. Diez días de haberme quedado en una única ciudad, y un par de días en la carretera (en los rieles estrictamente hablando :P) y aún seguía por ahí. Decidí escapar del país y visitar a un buen amigo de Serbia, de allí seguir camino a Italia o recorrer Bulgaria y Rumania para regresar a Estambul y tomar un vuelo a Italia.
Estando en Serbia, habiendo pasado un par de días espectaculares en compañía de gente que me agrada, ya otra vez cambié de idea acerca de mi viaje, y por causa de una princesita italiana que se encontraba en el este de Turquía en una ciudad llamada como un super héroe multimillonario, pensé en deshacer mi camino y volver al Kurdistán turco. Costó un poco tomar la decisión, teniendo en cuenta que no eran cien kilómetros nada más, pero convencido por unos serbios, una italiana, y el deseo de enfrentar un nuevo reto, finalmente me decidí a hacerlo. Así, con la excusa de una mujer, comenzó un largo viaje no muy lleno de peripecias :D
En principio el plan era ir en tren desde Serbia hasta Bulgaria, luego bus o tren a Estambul, y de allí un viaje en tren de 36 horas (según los horarios que promocionaba compañía de trenes) hasta mi destino final. Pero los hados del tabaco y del tránsito decidieron otra cosa, de lo cual resultó el viaje que en resumen fue más o menos como sigue.
El primer tren, desde una ciudad de Serbia llamada Niš (léase Nish) hasta Sofía, la capital Búlgara, debía tomar unas cuatro horas aproximadamente, pero para empezar llegó con tres horas de retraso a la estación donde debía tomarlo, y luego por culpa de unos contrabandistas de cigarrillos quedó demorado en la frontera por alrededor de tres horas.
En la cabina donde decidí sentarme para viajar viajaba el "jefe" de la banda de contrabandistas :P, que al final fue descubierto junto a una chica que viajaba con él. Sé que era el jefe (o algo así) porque cuando el tren siguió su camino vino el resto de personas involucradas en el negocio a dejar los atados no incautados en nuestra cabina.
El control policial también decidió revisar mi mochila ¡y preguntarme si transportaba marihuana o cocaína! Pero afortunadamente esta vez no transportaba nada de eso ;P
Con tanto retraso, perdí la oportunidad de tomar los primeros buses hacia Estambul, y con ello de tomar el tren que iba directamente hacia Batman. Tuve que cambiar un poco de dinero para comprar el boleto de bus hacia Estambul, y me quedé sólo con un par de monedas búlgaras, apenas suficientes para ir al baño en caso de extrema necesidad.
De Serbia había salido con una especie de pan dulce (I love Pekara(s)!), un par de sándwiches de queso preparados por el amigo serbio, y cinco mandarinas :D Habiendo comido el desayuno en el tren, tuve que matar casi todos los sándwiches en una parada intermedia en Plovdiv, y me resistí a pagar para ir al baño porque quería conservar las monedas para mi colección :P Cuando quise usar el baño del bus, resultó que lo usaban de depósito ¬¬ Al llegar a la frontera con Estambul paramos en un super centro comercial donde por señas tuve que explicarle al que cobraba la entrada al baño que no tenía nada de dinero, el muchacho se compadeció de mí y usó su tarjeta de empleado para dejarme entrar, para regocijo de mi vejiga. Es que de hecho no tenía nada de dinero turco (las monedas de colección no se tocan ;).
Llegamos a Estambul de noche y un poco lejos del "centro" del lado europeo. Digo llegamos porque veníamos charlando con un esloveno que se iba de viaje a la India. Intentando hacernos entender para llegar desde la mega estación de buses hasta algún lugar cerca de "el centro", y luego de más o menos una hora, logramos conseguir un bus que supuestamente nos dejaba no muy lejos de allí.
Mientras caminábamos hacia la costa, comencé a buscar cajeros donde conseguir dinero para pagar el billete de tren, lo cual se puso un poco desesperante cuando luego de tres intentos fallidos comencé a pensar que chau viaje en tren ese día; al ser de noche no había casas de cambio abiertas, y sólo contaba con mi tarjeta para ese tipo de situaciones. Finalmente, cuando ya pensaba que tendría que dormir en algún embarcadero y esperar al día siguiente o algo, la tarjeta funcionó y pude obtener liras turcas.
Habiendo perdido la oportunidad de tomar el tren directo hacia Batman, quedaba la alternativa de viajar a Adana, donde podría visitar a la pareja de amigos que había hecho allí :), pero el caso es que seguíamos caminando y no llegábamos a ningún puerto, las horas pasaban y también la oportunidad de tomar el tren. Llegamos a Eminonu, pero ya no salían ferries, entonces cruzamos el puente hasta Karakoy donde faltaba muy poco para que saliera el último ferry hacia la estación de trenes. Según el horario que tenía en mi poder, estaba a tiempo para tomar el tren a Adana, bajé medio corriendo del ferry y compré mi primer boleto con descuento para profesores (descuento del 20%, en los otros trenes había pagado tarifa general por no saber pedir el descuento), clase pullman; el tren salió apenas media hora después de mi llegada a la estación :)
Veintitrés horas después de subir a este tren, y a cuarenta y tres horas de haber tomado el primer tren en Serbia, estaba en Adana.