Así es, en home sweet home nuevamente :)
Ayer a eso de las cinco de la tarde llegué a la ciudad, luego de tres días continuos de viaje desde Cochabamba.
El sábado pasado camino a La Paz, me encontré con dos santafesinos que iban a volver a Argentina luego de visitar las ruinas de Tiwanaku. El plan era llegar a La Paz, desde allí bus a Oruro, y en Oruro tomar el tren del domingo a Villazón.
Pero en la estación de buses, luego de haberme reencontrado con los santafesinos, y de haber comprado el boleto, nos enteramos que no había pasaje de tren hasta el miércoles :(
Fue un ir y venir de ideas y sugerencias, de negociar la devolución del pasaje, de tener que decidir hacia donde ir. Al final, una señorita con la que casi estuve por viajar, compró un boleto de u$s 100 hacia Buenos Aires, y los santafesinos la acompañaron en sentimiento :P El colectivo salía recién el domingo a las 13 horas, así que tenía tiempo para decidir.
La gente del HC de Sucre aún no había respondido, y en Santa Cruz tampoco tenía donde parar, así que compré boleto a Cochabamba, con la idea de visitar a alguien, y de allí tomar un bus hacia Santa Cruz, para tomar el tren hasta Yacuíba.
Llamé a Cochabamba, a una
señorita que ama demasiado la comida, y que me invitó cordialmente a almorzar... luego de explicarle toda la situación, la invitación se hizo extensiva a pasar un día allí de visita, cama incluida, aunque ahora me queda la duda de si habrá sido una
obligación para la otra persona :(
Pasé todo el domingo lluvioso en Cochabamba, luego de haberme mojado, dislocado el tobillo derecho, y agarrado un par de enfermedades estomacales :P
Miramos películas con Mar y otros niños :P, hicimos galletas (masitas), ayudé en la cocina, y aproveché para bañarme luego de dos días de no conocer ducha.
Al día siguiente no conseguí transporte hacia Santa Cruz, porque a causa de los derrumbes estaba cortada la carretera y casi ningún bus salía. Pero luego alguien me ofreció un boleto devuelto... al principio dije que no, porque el costo era excesivo para lo que estaba dispuesto a pagar, pero unos minutos más tarde el vendedor volvió y conseguí al precio que le había propuesto :)
Por eso de los derrumbes, viajamos por la carretera vieja que une Cochabamba con Santa Cruz, mientras mirábamos como cuatro películas diferentes (y la gente pedía más), ya que el viaje duró doce horas :S
Mi idea era intentar tomar el tren en Santa Cruz, tren que salía al día siguiente (martes) por la tarde, y llegaba miércoles por la mañana a Yacuíba. Lamentablemente al llegar la boletería estaba cerrada. Por esas casualidades de la vida, alguien me ofreció boleto para ese mismo día, en coche cama, hacia Yacuíba... nuevamente dudé del precio, y terminé obteniendo por 50 bolivianos (me quedaban algo así como 60 en la billetera) un boleto que suele salir 70 o más :P No dudé demasiado y lo compré, llegando a Yacuíba el martes a las cinco de la mañana.
De allí, bus a Pocitos, y una espera de casi una hora en Migraciones :-/
Otro bus, hasta Tartagal, y para salir de esa ciudad un bus que me dejaba en las afueras por el mismo precio que me costaba llegar a Mosconi, así que me bajé en Mosconi pensando que sería mejor.
Luego de casi tres horas parado allí, con hambre y casi sin agua, habiéndose detenido un único vehículo que se dirigía hasta la RN81 y que por no pensarlo demasiado me negué a tomar, me subí a un bus hasta Pichanal.
En Pichanal, otro par de horas de espera, previa compra de nueve bizcochos para calmar el hambre. Por suerte al final se detuvo un camión que me llevó hasta Las Lajitas. El camionero se detuvo por casi hora y media en una localidad anterior, por cuestiones de polleras, motivo por el cual llegué a Las Lajitas ya de noche :( Aunque debo agradecer que me haya convidado con cuatro masas caseras, mi segunda comida del día luego de los bizcochitos.
Es complicado hacer dedo de noche, más aún si está lloviendo :'( ... así que estuve dando vueltas, haciendo dedo, yendo a estaciones de servicio... todo intentando conseguir alguien hasta J.V. González, donde pretendía tomar el bus de las 22.30 a Resistencia. Pero nadie me levantaba, hasta que a eso de las 23.30 se detuvo (creo que por lástima) un camión lleno de gente que me llevó dentro del acoplado.
A las 12.30 estaba en la estación de buses de JVG, y ya era muy tarde. Lo peor es que desde allí sólo salen colectivos hacia el Chaco en dos horarios: a media mañana, o por la noche antes de las 23.
Hice noche allí esperando el amanecer, que se presentó tan lluvioso como la noche misma. A las 6.30 de la mañana, cuando ya no estaba tan oscuro, me dirigí a la ruta, confiando en que la lluvia pararía.
Una camioneta blanca, que casualmente en el viaje de ida me había llevado desde Quebrachal hasta Las Lajitas, me dejó en una balanza que queda poco más allá de Quebrachal.
Allí intenté convencer a tres camioneros diferentes que me llevaran, dos de ellos iban a Misiones, pero siempre había excusas :(
Como llovía demasiado, me fui al techo de la balanza, que quedaba en el lado incorrecto de la ruta... opuesto al que debería estar para que me sirviera para hacer dedo :P
Desde allí fue más fácil, ya que estando vestido con mi pantalón símil gendarme, la gente se detenía más fácil.
Primero fue un auto con monjas, que se negaron a llevarme porque la madre superiora (en el asiento de acompañante) dijo que no ¬¬
Un poco más tarde se detuvo un camión amarillo último modelo, que se dirigía a Corrientes. Inicialmente le había pedido que me llevara hasta Monte Quemado (confundiendo esa ciudad con Río Muerto), pero el camionero no tenía problemas en llevarme hasta Resistencia, así que fue una excelente suerte.
En ese camión viajé por ocho horas, hasta que me dejó en la rotonda norte de Resistencia :D De allí un bus que me deja a seis cuadras de casa, y por fin poder sentirse en casa, nuevamente :)