Entre los productos comestibles, no podemos citar a la caca. La caca, que si bien es sabido es un producto (de la digestión), y está relacionada con los comestibles (ya que es el producto final de estos luego de realizado el proceso de la digestión (el cual consiste en meter algo a la boca, masticarlo, tragarlo, abracadabra, y por último cagarlo)), no puede ser considerada un producto comestible por las razones que a continuación se detallan:
- La caca es, en la mayoría de los casos, de color marrón.
- El sabor de la caca es desagradable al paladar refinado, sin punto de comparación con el guiso de lentejas o el pan integral, por poner dos ejemplos reconocidos.
- Es difícil obtener la suficiente caca para suplir las necesidades diarias de vitaminas y minerales esenciales para la producción constante de caca e ideas.
- No hay manera de estandarizar la producción de caca, porque cada culo es un mundo, y cada caca un universo.
- La palta tiene mejor sabor.
Diversos estudios en el campo de la Sociología, que si bien no es una ciencia, por lo menos lo aparenta, han demostrado que el hombre promedio no se acostumbraría a un desayuno matinal consistente en caca con galletitas. Se han realizado experimentos involuntarios con legítimos electores de la nación, y si bien estos estaban acostumbrado a cacas de alta jerarquía, no lograron adaptarse a la caca común, la caca popular digamos.
Algunos historiadores han sostenido que en el pasado la caca era reverenciada, y considerada una piedra preciosa, pero sin la condición de piedra propiamente dicha (dura y compacta). Se han hallado registros donde consta que antiguos emperadores, e incluso reyes de poca monta, utilizaban una caca en un palo como cetro divino.
En el transcurso de la historia, miles de alquimistas han intentado hallar la piedra filosofal en la transmutación de la caca, pero no han obtenido más que pequeños éxitos, sólo atribuibles a engaños de alquimistas rivales, que intentaban desacreditar a los primeros metiendo cálculos biliares en la masa resultante del procesado. Se habla de un famoso alquimista que aparentemente ha obtenido el secreto de la inmortalidad por obra y gracia de famosas cacas imperiales.
Mientras tanto, el mundo sigue rodando, la humanidad sigue en decadencia, y mi caca no vale una mierda no vale.