Un anciano atraviesa el desierto afgano para reencontrarse con su hijo, quien dejó su tierra para trabajar en una mina. En el medio de esa larga ausencia, la ciudad en la que la familia residía fue devastada y solo sobrevivieron el anciano y su nieto, que ha quedado sordo, quien piensa que todos han perdido la capacidad de hablar, menos las personas fallecidas que hablan en su propia mente.
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