viernes, marzo 13, 2009

Humanidad

Nuestra idea del género humano es una cosa muy peculiar. Todos tenemos una especie de cuadro vago y brillante, y, cuando hablamos de esto, pensamos en algo solemne, grande e importante. Pero, en realidad, lo que conocemos se reduce a las personas que conviven con nosotros. Mírelas. ¿Conoce usted alguna por quien sentiría algo grande y solemne? Lo único que hay son amas de casa que regatean con los vendedores ambulantes, muchachos traviesos que escriben palabras obscenas en las aceras, y borrachos. O sus equivalentes espirituales. En efecto, una puede sentir algún respeto por la gente que sufre. Tiene cierta dignidad. Pero ¿las ha contemplado alguna vez cuando se divierten? Entonces ve la verdad, fíjese cómo gastan el dinero que han ganado trabajando como esclavos en parques de diversiones y en espectáculos secundarios. Mire a los ricos, que tienen todo el mundo a su disposición. Observe lo que escogen para divertirse. Obsérvelos en las tabernas clandestinas más elegantes. Esa es su Humanidad en general.

Ayn Rand

1 comentarios:

rosalie dijo...

..and even those often steal away ones lastremaining energy, do disappoint although you maybe just 'expect' their honesty with theirselves as well with you. but maybe it shouldn't be forgotten that there are the most diverse reasons that made them (and at least us..) what they actually are now. what one have learned and experienced and the way he did so- and further, what was shown to one and how..