jueves, enero 05, 2006

Brutalidad

Unos 300 policías reprimieron ferozmente esta mañana a un centenar de familias que ocupaban ilegalmente casas del Instituto Provincial de la Vivienda en Puerto Vilelas, lo que dejó como saldo un número aún indeterminado de heridos.
Una mujer y un niño de siete años habrían sufrido heridas severas al ser alcanzados por ráfagas de balas de goma, indicaron algunos testigos.
Las familias intentaron resistir en un principio el desalojo, pero los efectivos, que contaban con la orden de un juez, arremetieron con gases y balas de goma haciéndolos desistir.

En un procedimiento sin precedentes en la historia de provincia, la policía del Chaco desalojó las viviendas ocupadas desde el 16 de diciembre, tras el tornado que azotó la región y cuyo epicentro fue la localidad de Puerto Vilelas, dejando en la calle a gran cantidad de familias, que se alojaban en viviendas precarias.
En forma conjunta, efectivos de la Policía de la provincia del Chaco, el Comando de Operaciones Especiales (C.O.E.), la división canes y la policía montada irrumpieron disparando balas de gomas, y gases lacrimógenos en el predio de las viviendas ocupadas "ilegalmente" para cumplir con la orden de desalojo compulsivo, emitida ayer por el juez de Garantías nº 2, Héctor Felipe Geijo.
De acuerdo a la abogada de las familias ocupantes de las viviendas, Valeria Romero, los policías comenzaron a disparar balas de goma a los ocupantes sin notificarlos previamente de la orden de desalojo.
"No recibieron ninguna intimación, empezaron a tirar nomás", dijo Romero a un programa radial local.

"Vinimos acá porque nuestros ranchos se rompieron todos con la tormenta de la vez pasada y queríamos arreglar la situación legalmente, pero nos hacen esto, nos trataron como a animales", se quejó Juana Gómez, madre de siete hijos.
Las escenas de mayor violencia se vivieron en los pasajes peatonales que dividen las distintas parcelas del barrio, donde los jefes de familia y sus hijos adolescentes intentaron hacerles frente a las brigadas antidisturbios. Varios de ellos, fueron esposados y estaban ensangrentados.
A mediados de diciembre pasado estas familias perdieron sus casas durante un fuerte temporal que afectó a la provincia y ocuparon el barrio de Puerto Vilelas que estaba recién construido para ser inaugurado en marzo.


Fuentes: Indymedia, Chaco día por día, Clarín

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